lunes, 2 de noviembre de 2009

Cosquilleo

Siento cosquillitas en la panza. Ya no es la primera vez que me duele el vientre, tú lo sabes. Tampoco siento el revoloteo por un hombre o un beso. Es simplemente miedo. Cuando tenía 13 años caminaba insegura con mi camisa azul en el colegio, porque no sabía si todavía podía catalogarme como niña, o ya formaba parte de los adolescentes.

Mis amigos tenían 15 años o más. Aprendí a cruzar la calle, a ver películas, a probar las mieles del éxito por mí misma. A tener conciencia de los pros y los contras de las “penas de amor”. Y así crecí, sin saberlo. En medio de sonrisas y lágrimas, por la nostalgia del pasado. Siempre con la frente en alto, y con las ganas de seguir a tu lado en este recorrido maravilloso que me permitiste protagonizar, con los ojos bien abiertos.

Ahora me permito este paréntesis de recuerdos, para hacer una retrospectiva y sentir la mirada en el mismo hueco de hace 7 años. Mis amigos de ahora siguen siendo más grandes, pero ya las diferencias no se notan tanto. Tú siempre me lo dijiste, y ahora recuerdo cada palabra. Seguramente que también me aconsejaste sobre otras cosas a las que no le doy importancia en este momento. Pero, lo que sí puedo decirte, es que siento la necesidad inmensa de un abrazo que me recuerde lo niña que soy. Porque tengo miedo de caminar hacia adelante sin tu mano ahí al lado, pero también quiero seguir pisando fuerte, por mí misma, con todo lo que me has enseñado. Quiero regalarte palabras que son muy mías, pero que no sabrás entender, porque tu condición de madre te impide ver que mis lágrimas van más allá del dolor, van cerca de la mano de Dios que me acaricia en este momento y me dicen, sin juzgarme, que voy bien.

Aprovecho este rincón de pergaminos virtuales para exponer palabras que le he dedicado a la gente que realmente amo. Exhibo mi corazón sin nada que lo proteja, por si algún día visitas esta página, sepas que aquí también hay espacio para ti…

Tan cerca y tan lejos…
Te amo.
MaR.-

4 comentarios:

Anónimo dijo...

MArcyyyyyyyyyyyyyyyy!!!! p0orque me haces llorarrrrrrr!!!!!!!

Hermoso mi Reina como todo lo que dicta tu alma y escribe tu mano!!!!!


Yurima G. Vàzquez O.

L'Angelček dijo...

Gran parte de lo divertido de vivir es no perder nunca al niño interno. Yo por ejemplo no he dejdo de comer dulces como un infante. Un verdadero placer leerte, Marcy.
Bisous!

orlando dijo...

me gusto mucho como te dije lo siento como mio jeje muchos recuerdos pasan por mi mente hoy manana y siempre en mi mente bella tu me inspiraste al regresar a la poesia que antes era parte de mi vida gracias marcy

Anónimo dijo...

Que lindo!! Casi lloro...